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Análisis: Grand Theft Auto Chinatown Wars

Carátula del videojuego

GRAND THEFT AUTO CHINATOWN WARS

Cumple con las misiones para ser el dueño del tráfico de drogas de la ciudad.

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    • nintendo-ds
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Datos

 
Género: Acción / aventuras

PEgi

OpinionExperto

 
Jugabilidad: 0 puntos de 5
Duración: 0 puntos de 5
Gráficos: 0 puntos de 5
Audio/FX: 0 puntos de 5
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LUIS TALAVERA SALINAS   02/04/2009 00:00:00

Cuando se anunció la entrega para DS de la saga Grand Theft Auto en la pasado E3 parecía imposible trasladar la grandiosidad de sus entregas en consolas de sobremesa a la portátil de Nintendo, más aún vistas las primeras imágenes. Muchos preveían que se volvía a la humildad de las primeras entregas, con una perspectiva cenital y un mundo a pequeña escala, pero nada más lejos de la realidad, esta versión del éxito de Rockstar (desarrollada por el estudio de la ciudad de Leeds) tiene más cosas en común con GTA III y IV que con los inicios de la saga hace más de una década.

Chinatown Wars está ambientada en la misma Liberty City en la que transcurre GTA IV, el peaje a pagar ha sido la eliminación del Area Alderney, disponiendo de las áreas de Broker (Brooklyn), Bohan (Bronx) y Algonquin (Manhattan), plenamente reconocibles sus zonas y edificios respecto a los entornos presentes en PS3 y Xbox 360, aunque parezca difícil de creer. La historia es como sigue: controlaremos a Huang Lee, el hijo de un jefe de las Triadas recientemente asesinado, que viaja a la ciudad para entregar una espada familiar a su tío, que asentará su posición ante su líder. Al llegar, Huang se verá envuelto en una emboscada en la que le robarán la preciada espada y le darán por muerto tirando su coche al mar. A partir de ahí empezará una historia de venganza, tanto por su cercano asesinato como por el de su padre, empezando por ayudar a su tío Kenny Lee a recuperar su posición en la banda. Para ello tendremos que robar coches, matar a un montón de gente y por supuesto evitar ser capturados por la policía, la receta habitual que ha hecho a esta franquicia una de las más vendidas de la historia.

Usos del stylus

Gran parte del juego se juega como se jugaría un GTA de sobremesa, la mayoría de los botones se han respetado, como el de correr o el de robar un coche, si bien el acelerar y el frenar ya no corresponden a los gatillos, sino a los botones B e Y respectivamente, debido al menor número de botones de la portátil. Esto hace que, por ejemplo, tengamos que tocar la pantalla táctil para cambiar de arma, aunque para no tener problemas el juego se pausa en ese momento, así que no tendremos disgustos al hacerlo. El stylus se usará frecuentemente, por ejemplo, al intentar robar un coche, donde participaremos en uno de los mini juegos para arrancarlo, como rotar un destornillador en el contacto, o desatornillar un panel y anudar un puente. Estas acciones se hacen rápidamente y le dan dinamismo a la acción. Más usos del lápiz serán: crear nuestros propios cocteles molotov, tatuar a miembros de la banda o buscar armas en contenedores de basura.

Las misiones de la historia, en un hecho sin precedentes en la saga, podrán ser rejugadas una y otra vez después de completarlas, detalle a tener en cuenta para nuevas entregas sin duda, y en lo referente a la dificultad de las mismas; ninguna de ellas requerirá más de dos o tres intentos a lo sumo. Cuando no estemos haciendo las misiones de la historia principal tendremos multitud de cosas para hacer, como viene siendo habitual, podremos robar un coche de policía y realizar las capturas de criminales, si robamos un taxi nos encargaremos de llevar a la gente a su destino o si se trata de una ambulancia de recoger heridos y llevarlos al hospital. Cosas que podrían ser juegos enteros en el mundo de GTA son sólo un extra. La novedad es el negocio del tráfico de droga, con el cual podremos enriquecernos si necesitamos el dinero para comprar armas.

Por supuesto no faltan los saltos sobre ruedas por la ciudad, y también existen 100 cámaras de seguridad repartidas por todo Liberty City que destruir (al estilo de las palomas de GTA IV). Otro elemento que se ha respetado de la entrega "mayor" es el pago de peaje cada vez que cambiamos de ciudad. Por último, pero no peor, asistiremos a la vuelta de los divertidos "frenesíes mortales" de las primeras entregas, donde se nos daba un límite de tiempo para acabar con un determinado número de enemigos con diferentes armas.

Armas

Hablando de armas, Chinatown Wars pone a tu disposición unas 20; desde la típica pistola o escopeta, hasta el lanzallamas o el rifle de francotirador (que tendremos que montar mediante stylus y sólo estará presente en misiones específicas), y como principal novedad: la espada. Para controlar tanta pólvora, apuntaremos con uno de los gatillos y dispararemos con el botón A. Dada la dificultad de hacer esto durante la conducción el apunte pasa a ser automático, disparando al coche o persona más cercana a nosotros.

Y no nos pasemos con los fuegos artificiales que la poli sigue alerta, como mando la norma en la serie, dispondremos de un rango que va de una a seis estrellas de búsqueda que harán que nos persiga desde una simple patrulla a todo un ejército de helicópteros y furgonetas blindadas. Normalmente nos libraremos de ellos dejándolos atrás o metiéndonos en talleres de pintura para despistarlos, pero en este juego tenemos la posibilidad de "plantar cara" y rebajar una estrella por cada tres coches de policía que destrocemos. Para ello tendremos que chocar contra ellos o esperar que ellos mismos cometan el error de estrellarse.

A nivel práctico os diré que la cámara del juego nos da una gran visión casi todo el tiempo, y se puede posicionar justo a nuestra espalda pulsando el gatillo izquierdo, aunque habrá veces en las que perderemos de vista a nuestro personaje por un instante, ya sea por algún edificio demasiado alto o porque los árboles no nos dejen ver, pero, en cualquier caso, ninguno de estos problemas puede durar más de unos instantes.

Escenarios

A nivel de presentación, detalle y técnica, pocos juegos pueden rivalizar con Chinatown Wars. Toda la ciudad está perfectamente recreada, parece mentira que Nintendo DS haya podido conseguir semejante nivel de solidez para Liberty City; y el diseño de personajes en las escenas de conversación entre personajes es del todo acertado; conversaciones estáticas y mudas por cierto, pero efectivas. A pesar de no tener voces, Rockstar ha encontrado espacio suficiente para incluir algunas emisoras de radio, como es habitual, y unos efectos de sonido muy conseguidos. El humor de la saga, como no podía ser de otra forma, sigue presente en todos y cada uno de los diálogos, a pesar de la violencia que se destila por todas las esquinas de Liberty City; las Triadas no se andan con chiquitas...

Resumiendo, diremos que GTA Chinatown Wars puede ofreceros un modo historia que puede sobrepasar las 20 horas de juego, con la "rejugabilidad" añadida de poder volver a realizar las misiones que más nos gusten cuando queramos. Añadidle un buen puñado de horas más por todo lo que podéis disfrutar fuera de la historia principal, incluyendo un espléndido modo multijugador con el que podréis jugar con amigos (vía Wi-Fi ), y tenéis un juego que puede duraros meses. Realmente cuesta creer lo que han sido capaces de meter los chicos de Rockstar Leeds en un cartucho de Nintendo DS, pero el resultado no podía ser mejor; tenemos entre manos uno de los mejores Grand Theft Auto jamás creados y entra directamente entre los mejores juegos portátiles de la generación. Una compra obligada sin ninguna duda.

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