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LUIS TALAVERA SALINAS
07/11/2008 00:00:00
Desde que la Nintendo DS salió al mercado hemos asistido al incesante goteo de juegos de puzzle y lógica para ejercitar nuestro cerebro, pero ninguno había unido a eso una buena historia y unos gráficos propios de cualquier película de dibujos animados. <
En primer lugar debemos comentar que este juego nos llega con 9 meses de retraso respecto a su fecha de lanzamiento en América, y más de año y medio tarde con respecto a la japonesa (donde dentro de un mes disfrutarán de la tercera entrega), debido a la difícil tarea de localizar el juego a nuestro idioma, para lo que ha habido que cambiar algunos puzzles que aquí no tendrían sentido por las unidades de medida o juegos de palabras que no encajarían igual de bien que en el lenguaje para el que fueron pensados. Pero gracias a un esfuerzo, que agradecemos, no tendremos ningún problema en disfrutar de este maravilloso juego en España.
La aventura comienza con nuestros 2 protagonistas, llegando en coche a la villa de Saint Mystére, desde la que nos reclaman debido a la gran fama de Layton por su habilidad para la deducción de enigmas; nuestro principal cometido será resolver el misterio de una herencia muy cuantiosa que hay oculta en algún lugar del pueblo y que recibirá en su totalidad quien la encuentre, "La manzana dorada", de la que nadie ha oído hablar. Podremos empezar a familiarizarnos con la resolución de puzzles desde el primer momento ya que se nos pondrá a prueba hasta para encontrar la ubicación de la villa y para entrar en ella acto seguido.
Para resolver los numerosos misterios de Saint Mystére deberemos recorrer la villa hablando con los aldeanos y desgranando poco a poco la información que consigamos. Jugaremos de forma parecida a una aventura gráfica: nos iremos moviendo de pantalla en pantalla tocando donde nos queramos desplazar, y en cada pantalla del pueblo podremos encontrar "monedas de pista", nuevas áreas o puzzles escondidos. Cuando nos encontremos con la gente podremos iniciar una conversación tocándoles con el stylus. Cada personaje tendrá algo que decirnos, pero no nos lo dirán gratis por supuesto, tendremos que ayudarles a resolver un acertijo, porque, y aquí viene un dato crucial en este juego... la gente de esta villa ama los misterios. Da igual que estemos buscando un lugar concreto o a una persona, si queremos una pista que seguir deberemos pararnos a solucionar los problemas, más o menos cotidianos, de cualquier ciudadano.
El juego tiene un total de 135 puzles, y en la variedad está el gusto. Encontraremos el típico cambio de lugar de cerillas, resolver problemas matemáticos, colocar piezas de ajedrez, encontrar figuras dentro de un mural, equilibrar balanzas con pesas, sacar una bola de un laberinto moviendo bloques, encontrar a la persona que miente de un grupo mediante una sentencia de cada uno de ellos o el conocidísimo (en parte gracias al cine) de conseguir una determinada cantidad de líquido mezclando los contenidos de 2 botellas. La dificultad va in crescendo, desde algunos que nos parecerán obvios a otros que nos harán pensar durante un buen rato, pero sin llegar a ser frustrantes. Ayuda el no tener límite de tiempo, y si vemos que no damos con la respuesta siempre podemos usar pistas (un máximo de 3 por acertijo) para verlo todo más claro. Lo bueno del juego es que la respuesta no es siempre la que parece a simple vista (o viceversa), a veces pensaremos que la respuesta es complicada teniéndola delante de nuestra nariz.
El profesor Layton y la Villa Misteriosa es un juego que puede absorber gran cantidad de tu tiempo, difícil de dejar cuando estás descubriendo los misterios ocultos que entraña el pueblo, puzzles y puzzles a cual más interesante, para al final quedar entrelazados y llegar a un satisfactorio clímax, con lo que el juego bien puede darte entre 15 y 20 buenas horas de vida, si te dedicas a resolverlo al 100%, pues para acabar el juego no serán necesarios más de 85 acertijos resueltos; así que podremos dedicarnos a buscar el resto examinando cada pantalla y objeto de la villa, (uno nunca sabe si una lámpara en el techo o una lata tirada en el suelo les recordará a nuestros detectives un puzzle que resolvieron tiempo atrás) cualquier, y repito, cualquier objeto del escenario puede contener un puzzle secreto con el que devanarnos los sesos.
Añadamos a esto unas misiones alternativas como recibir con cada resolución piezas metálicas con las que construir una mascota, encontrar piezas de un cuadro que deberemos montar o algo más ameno como ganarnos partes del mobiliario para decidir en la habitación de quien queda mejor, la de Layton o la de Luke.
Como comentábamos al principio este juego se diferencia de la gran mayoría dentro de su género, además de por el inquietante argumento, por el gran trato concedido al aspecto gráfico. Hay una buena cantidad de escenas de video con voces excelentemente elegidas y en un estupendo inglés británico, que nos acercará a la atmósfera propia de una aventura de Sherlock Holmes. El diseño de personajes, por su parte, es único y exquisito, con un enfoque diferente que recuerda a los que podríamos ver en un cuento infantil; ofreciendo un contraste perfecto que, sin quitar un ápice de seriedad a la aventura, nos la plantea de un modo más desenfadado.
Lo único a lo que podríamos ponerle un pero es al sonido, puesto que las melodías para los puzzles pueden hacerse repetitivas y llegar a cansar, pero es una isla sin importancia en un mar lleno de aciertos. El Profesor Layton y la Villa Misteriosa nos ofrece una conjunción perfecta de exploración, historia y acertijos de lógica como ningún otro juego de Nintendo DS ha conseguido hasta ahora y sólo esperamos que tenga éxito para que sus futuras entregas no demoren tanto su viaje hacía nuestro continente.