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SOUJIRO
22/03/2011 18:48:00
No existe mejor forma de estrenar una consola.
El que suscribe se declara fan acérrimo de Street Fighter desde su segunda entrega; tiempos en los que empezaba a tener algo parecido al uso de razón; y reconoce que Super Street Fighter IV es uno de los juegos que más horas le ha dado en Playstation 3 (si no el que más). Partiendo de esa base, quiero empezar diciendo que la versión 3D de este SUPER IV para la nueva portátil de Nintendo ha sido una de las sorpresas más gratas que me he llevado en lo que va de 2011.
Poder comprobar (hasta tal punto) lo que puede dar de sí la nueva Nintendo 3DS días antes de su lanzamiento, hace que tenga una sensación de tranquilidad de cara a lo que pueda llegar en el futuro. Olvidad la clásica DS porque Nintendo asienta un nuevo estándar de calidad técnica, mucho más cercano a lo que podría dar de sí la propia Wii.
Lo mismo y más, en tu bolsillo
La conversión de Super Street Fighter IV es estupenda. La oferta original se mantiene intacta; desafíos incluidos, y encontramos algunos añadidos que la hacen más apetecible si cabe. Entre ellos, una cámara que busca una mayor espectacularidad (aunque no es algo que vayáis a tener demasiado en cuenta) y el recién estrenado "Street Pass" de la consola, que deshila toda una red social para este juego que premiará vuestros “combates callejeros” con estatuillas de coleccionables de los personajes. No hace falta que digamos (pero lo hacemos) que no falta a la cita ninguno de los 35 personajes originales, todos excelentemente animados. Como única pega del apartado visual, se han perdido las animaciones de los escenarios. En algunos no se echa demasiado en falta, en otros (como el de África) choca bastante ver que los animales permanecen estáticos durante todo el combate.
Imaginamos que ese recorte puede ser producto de la inserción de una tercera dimensión en el apartado visual.
Y a eso vamos, ¿qué tal funciona lo de las 3D?
Voy a ser sincero. La primera vez que lo pruebas es alucinante, pero poco a poco puede empezar a suponer un problema. La profundidad que ganan los combates es indescriptible. Básicamente, percibimos los entornos por planos; de tal forma que los jugadores quedan en un plano principal, el fondo parece retirarse creando diferentes volúmenes para todos los objetos visibles y las barras de vida quedan algo más próximas a vuestros ojos que el propio combate. Insisto, es impresionante al principio, pero cansa.
Resulta muy difícil centrar la atención en la acción cuando juegas en tres dimensiones; al estar “dividido por planos”, es casi imposible ver el combate como un todo. Si te fijas en los personajes dejas de percibir el escenario y si quieres mirar algún detalle del decorado tienes que ignorar por completo la pelea. Es una sensación muy extraña que, en mi caso, me hace pensar que estoy “bizqueando” la mirada y me invita a desactivar el 3D ipso facto. Imagino que el aviso que hace el juego de que descansemos 15 minutos por cada 30 jugados debe ser, en parte, por esa sensación.
¿Qué tal los controles?
Se juega perfectamente; pero la disposición de los botones de Nintendo 3DS no ha sido pensada para los juegos de lucha de seis botones de Capcom. Tanto el pad direccional como el stick analógico son suficientemente precisos; pero los ultra combos de Super IV nos piden que pulsemos los 3 puños o las 3 patadas y resulta muy complicado hacerlo dispuestos cuatro en la parte frontal y dos en la parte superior de la máquina. En PS3/Xbox360 juego con un mando que tiene los seis botones en dos líneas (o bien con stick), y cuando juego con un pad normal doy la función de los 3 puños y las 3 patadas a dos botones adicionales, algo que, evidentemente, no puedo hacer en 3DS.
La pantalla inferior de la consola muestra siempre 2 ataques especiales del personaje, la super y el ultra combo, en forma de cuatro botones que podemos simplemente pulsar con el dedo como “acceso directo” al ataque, pero no es la forma más práctica de jugar si os gusta eso de los combos.
Conclusión
Super Street Fighter IV es un juegazo y es el juego que compraría en pack con la consola el día del lanzamiento. El 3D es impresionante pero acabarás pasando de él (tiempo al tiempo) y aunque la máquina no ha sido creada para aquellos que viven de los juegos de lucha, es muy probable que lleguéis a “profesionalizar” el control sin problema. El Street Pass pretende que la 3DS se convierta en una religión y podéis jugar a dobles online u offline (en este último vuestro compañero no necesitará cartucho si no le importa llevar siempre a Ryu). Compradlo; no os arrepentiréis.