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N.H.
16/03/2011 12:55:00
Un juego directo, sencillo y espectacularmente adictivo.
Llevan 30 años a la gresca y nosotros tan contentos. Porque cada vez que Mario y Donkey Kong miden sus fuerzas es sinónimo de juego de éxito con el sello de Nintendo (esta es ya la cuarta entrega de esta saga). Mario vs. Donkey Kong: Megalío en Minilandia continúa la tradición de las anteriores entregas con maestría. Estamos ante un juego de puzzles directo, sencillo y espectacularmente adictivo.
Historia
En el argumento no hay nada nuevo en el horizonte. La inauguración de un nuevo parque de atracciones dividido en 8 zonas de atracciones es la excusa para que Mario y su amiga Pauline repartan una edición limitada de muñecas Pauline a los 100 primeros asistentes. Pese a colarse, Donkey Kong no llega a tiempo al reparto y ni corto ni perezoso decide raptarla. La persecución no la llevará a cabo el fontanero italiano sino miniaturas de juguete a su imagen y semejanza y a la de sus amigos (Peach, Toad, Pauline...).
Así jugarás
Planteado el problema, los Minimarios se lanzan al rescate. Nosotros sólo tendremos que darles el empujón inicial y mostrarles el camino a base de mover pasarelas estáticas y mecánicas, muelles para saltar, cintas transportadoras, tuberías, tubos imantados, paredes... que tendremos a nuestra disposición de manera limitada para sortear a los clásicos enemigos de Mario que nos esperan en los, cada vez más grandes, escenarios 2D.
En el camino hacia el siguiente nivel tendremos que utilizar la menor cantidad de tiempo posible (disponemos de 300 segundos) y que recoger todas las monedas y la carta del Minimario para conseguir la máxima puntuación que nos permitirá desbloquear los minijuegos, los niveles extra y especiales y un Modo Extra. Pero cuidado, que una vez que entre por la puerta el primer mini, los siguientes tendrán que llegar rápidamente tras él si no quieren quedarse fuera y que el nivel sea fallido.
Cada zona de atracción contará con dos pantallas especiales: una de ellas tendrá puertas de diferente color para cada minipersonaje que aparezca en el nivel; y en la otra sólo el Minimario con la llave podrá dar acceso a los demás minis. Superadas todas ellas, desbloquearás la pantalla final contra Donkey Kong que encierra el mismo espíritu que encontrábamos en su primera batalla hace ahora 30 años y se constituye en el mejor homenaje al título.
Superadas las 8 zonas de atracciones, aún tendrás que batir a DK en una noria gigante disparándole a la cabeza los minimarios sin perder ninguno. En los minijuegos, la mecánica cambia ya que tendremos que hacer caer a los minis en cajas de puntuación o color y conseguir una puntuación determinada en una rápida cuenta atrás sin que ninguno de ellos muera o caiga en el lugar equivocado. También contaremos con un editor de niveles con todos los materiales del juego a nuestra disposición para crear y compartir con nuestros amigos nuevos desafíos a resolver.
Pon a prueba tu habilidad
Tal vez pienses, por lo dicho hasta aquí, que te va a ser sencillo resolver los puzzles. Cuando te hagas con los controles, todo se moverá con el stylus, sortearás con cierta solvencia los primeros 50 o 60 niveles. Pero el desafío te llegará en el Modo Extra cuando tengas que hacer salir por la puerta a tus minis en un orden determinado y cuando cada mini se mueva hacia diferentes direcciones al mismo tiempo sin darte tiempo a facilitarles el camino.
Mario vs. Donkey Kong: Megalío en Minilandia pondrá a prueba no solo tu habilidad e inteligencia sino también tu paciencia. Habrá niveles que superarás fácilmente en 40 segundos y otros que necesitarás pensarlo durante minutos y minutos y someterte a probar y fallar varias veces por no contemplar un salto o un giro de tus protagonistas. Es fácil que tardes 15-20 horas en terminar el juego al completo sin contar tus propias creaciones.
Gráficos y sonidos
En este momento en el que la tecnología avanza a pasos agigantados en la industria de los videojuegos, en Game40 también agradecemos el toque nostálgico que supone enfrentarse a un juego de puzzles en 2 dimensiones en el que los diseños de los escenarios y los personajes nos hace retroceder a los 80.
Lo mismo podemos decir del apartado sonoro en el que la música recupera clásicos de la biografía de Mario y de Donkey Kong renovándolos en esta entrega para la DS. Los efectos de sonido son también archivos ya existentes de la franquicia Mario vs. Donkey Kong pero esta reutilización no le quita ni un ápice de encanto al juego.
Resumiendo...
Como el análisis ya ha sido bastante largo para lo que un lector de Internet suele soportar (gracias lector), la conclusión de este análisis de Mario vs. Donkey Kong: Megalío en Minilandia va a ser muy sencilla: si aún no tienes este videojuego para tu Nintendo DS, ha llegado la hora de ir a comprarlo a la tienda.