Resultado:
2 votos
SOUJIRO
26/03/2010 00:00:00
El primer Bad Company no sembró demasiado disgusto en su momento, pero tampoco hizo que nadie tirara cohetes. El estudio desarrollador (ya responsable de Mirror's Edge) creó un shooter en primera persona de terreno abierto y con misiones pautadas y muy repetitivas.El hecho de que se oyera silbar el viento les hizo ver que la expectación podía haber sido mayor.
Y sabia ha sido la decisión de reconducir su franquicia a la mecánica "pasillera hollywoodiense" que tan de moda ha puesto Modern Warfare. Recibimos pues un muy mejorado Bad Company que toma buenos apuntes de cómo crear una intensa aventura de acción bélica y rematar la jugada con un casi eterno modo multijugador.
No quiero desgranar en este texto todo lo que ya he desgranado en el video análisis completo, así que mi primera petición será que hagáis click aquí, para enteraros de cuánto ha cambiado esto.
Mecánica de juego
Cerrar ese "campo abierto" tiene como consecuencia directa una evidente linealidad, pero hace que los desarrolladores puedan recrearse mucho más en el story-telling de la aventura y en el mismo entorno gráfico. Las misiones desaparecen. Por más que nos digan, tendremos que llegar de un punto A a un punto B (en línea recta, insisto), destrozar cuanto se ponga nos por delante, y pulsar un botón en algún ordenador o estación de control para activar/desactivar algún dispositivo. Simple pero eficaz.
No faltan a la cita el impresionante despliegue mecánico que suponen todos los vehículos que vimos en la primera parte (más alguna simpática novedad ); ni un vasto arsenal que podremos, poco a poco, ir añadiendo a nuestro particular polvorín. Es decir, BBC 2 se mueve y se juega igual, y no redescubre nada, pero se apunta a una moda que hoy en día saca más de este género que cualquier otra variante posible.
Con titulares: La misma capacidad de destrucción en los entornos, gráficos muy mejorados, un gran doblaje al castellano, la mejor labor en la edición y mezcla de los efectos de audio que he visto en un shooter bélico, una campaña de seis horitas pero de esas que fatigan, y un modo online que cubrirá los sucesivos meses que mantengáis el disco en la consola.
No obstante, lo dicho, video-análisis completo aquí.